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domingo, 11 de agosto de 2013

Tanzania, El odio golpea a dos jóvenes voluntarias británicas en trabajos sociales en Zanzibar


Dos voluntarias adolescentes inglesas atacadas con ácido en Tanzania
Kisrtie Trup y Katie Gee antes del ataque con ácido

Dos jóvenes de 18 años, Katie Gee y Kirstie Trup, inglesas que trabajaban como voluntarias en la isla de Zanzibar (Tanzania), fueron atacadas por desconocidos el pasado miércoles en la turística isla tanzana.
Eran dos trabajadoras de la caridad, trabajaban como profesoras en una escuela para necesitados, y fueron golpeadas salvajemente por el odio religioso, según las primeras investigaciones.
Dos hombres que viajaban en una motocicleta las atacaron con ácido provocándoles graves quemaduras en la cara, el pecho y la espalda. Las dos jóvenes, de Londres, según recoge The Guardian, ambas de 18 años, estaban trabajando como voluntarias en una escuela de la turística isla de Zanzíbar. Tras la agresión fueron trasladadas a la capital comercial de Tanzania, Dar es Salaam, según las autoridades policiales.
La Policía de Zanzíbar inició rápidamente una intensa búsqueda para dar con los agresores de las dos jóvenes, según comunicó el número dos de la policía local, Mkadam Khamis, que hizo un apelo a la población a cooperar para identificar a los atacantes.
"Kirstie, de Hampstead, y Katie, de East Finchley, caminaban por la ciudad vieja, Stone Town, en la capital, Zanzibar City, para ir a cenar, cuando ocurrió el ataque. Se desconocen los motivos de la agresión, aunque se barajan dos hipótesis. Una es que se trate de una venganza por uno o dos incidentes ocurridos días atrás. Un día, las dos muchachas discutieron con el tendero en una tienda de comestibles. En otra ocasión, una mujer abofeteó a una de ellas en la calle porque estaba cantando a pesar de ser el Ramadán", publica El País en su página web.
Sin embargo, otra tesis parece más real, visto el sistema de la agresión. La misma defiende que el ataque fue obra del grupo islamista local Uamsho (Amanecer), que quiere limpiar la isla de infieles y que Zanzíbar se independice de Tanzania, creada en 1964 al fusionarse Tanganica y el archipiélago, así como pretende introducir la ley islámica de la sharia en la región.
El ataque contra ambas parece totalmente planeado dado que los dos atacantes pasaron por varios turistas blancos en el área y lanzaron el ácido después de llegar más cerca de ellas.
El ácido ha sido convencionalmente utilizado por los musulmanes en los crímenes de odio por motivos étnicos y religiosos en contra de las mujeres de todo el mundo, incluso en Gran Bretaña, y también en los denominados crímenes de honor.
El presidente tanzano, Jakaya Kikwete, que visitó este jueves a Gee y Trup en el hospital, ha ordenado una investigación para detener a los autores de la agresión. "Este vergonzoso ataque mancha la buena imagen de nuestro país", afirmó Kikwete.
"Art in Tanzania", la ONG para la que trabajaban las dos jóvenes británicas, inició en 2001 su labor de ayuda a artistas locales sin recursos, subrayó que las jóvenes vestían correctamente en el momento del ataque, en alusión al conservadurismo de la población, de mayoría musulmana en la isla, informa la web Vozpópuli
Zanzíbar vive del turismo. Sus islas son célebres por Stone Town, pero también por sus playas de arena blanca. El ataque "podría amenazar el turismo", advierte Abdul Samad, presidente de la asociación de profesionales del turismo.
Con una población de unos 1,2 millones de habitantes, Zanzíbar ha sido escenario de numerosos ataques en los últimos meses a la población local. Un imán fue atacado con ácido en noviembre. Un mes después un sacerdote católico fue herido de bala y otro abatido en febrero.
Según informa la agencia EFE, la policía de la isla ofreció una recompensa, el pasado viernes, de 10 millones de chelines (US$ 6.200) para quien de alguna información que ayude a capturar a los autores del ataque a las dos jóvenes británicas. Este importe, que puede no ser un valor significativo en muchos países desarrollados, es bastante importante para los padrones de la isla, donde el salario medio mensual es inferior a los US$ 500.
El presidente del gobierno local de Zanzibar (un territorio con una cierta autonomía de Tanzania), Ali Mohammed Shein, dijo ayer para la prensa local, respecto al ataque, emitiendo un mensaje de advertencia a los autores del mismo, "Para vosotros criminales nuestro mensaje es claro. Os vamos a capturar".
Ali Mohammed Shein también declaró que el ataque a las dos muchachas "ha traído el caos y la confusión a nuestro país y también fuera". Y, dirigiéndose a un grupo de musulmanes que celebraban el final del Ramadán, añadió: "Esto no es un acto civilizado, esto no es islam. Ha sido algo muy cruel echar ácido a esas chicas inocentes".
Los ataques vuelven a poner de manifiesto esta terrible agresión que afecta a personas de diferentes nacionalidades, culturas y religiones. Pero, ¿con cuánta frecuencia ocurre este tipo de ataques?
Cualquier individuo que lance ácido en el rostro de una persona, busca dejarle una cicatriz de por vida.
"Es que si tú le das una puñalada a alguien es una herida y punto; un tiro, listo; pero la quemadura con ácido marca para toda la vida", comentó Viviana Hernández, una víctima de una agresión con ácido en Colombia al corresponsal de la BBC en ese país, Arturo Wallace.
"No quieren matar a la persona, no. La intención es dañar y dejarla dañada de por vida", indicó Hernández en 2012.
Se trata de un delito marcado por el género. Expertos aseguran que mujeres y niñas son las víctimas en casi el 80% de los ataques. De este porcentaje, alrededor del 30% son menores de 18 años.
Según señala la página web de la BBC Mundo, "El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (National Health Service) no discrimina los ataques perpetrados con ácido. Entre 2011 y 2012 se registraron 105 admisiones a hospitales en Inglaterra debido a "agresión con sustancia corrosiva". Esta clasificación no se limita al ácido, ya que incluye otras sustancias.
Cada año se registran 1.500 casos de ataques de este tipo en todo el mundo, de acuerdo con la Fundación Internacional de Supervivientes del Ácido (ASTI, por sus siglas en inglés: Acid Survivors Trust International).
"Es muy probable que una gran cantidad de casos no sean reportados. A la mayoría de las víctimas les da miedo denunciar lo que les pasó a la policía porque temen que haya represalias", indicó Jaf Shah, director ejecutivo de la organización".
En India, estos eventos constituyen un problema que va en aumento. ASTI estima que 1.000 ataques con ácido se producen cada año.
Así como ocurre en India, Shah cree que hay un número "muy alto" en Afganistán, pero no hay cifras oficiales. Bangladesh y Pakistán también tienen un número considerable de casos.

1 comentario:

  1. Estoy harto de leer noticias de estas. Maldita intolerancia... El 99% están relacionadas con musulmanes y con el islam. Como puede haber todavía TANTA gente incapaz de aceptar que otra persona pueda pensar de forma distinta? Llevan un atraso de 500 año...

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